La comunidad de habla del wayuunaiki, lengua arawak de la Guajira colombovenezolana
1. Introducción
El estudio de la comunidad de habla del wayuunaiki, lengua de la familia arawak, asentada
territorialmente en La Guajira colombo- venezolana constituye nuestro principal propósito de análisis en la investigación que aquí presentamos es un estudio que, en dos fases, busca poner en evidencia las características del wayuunaiki que usan las comunidades wayuu asentadas en La Guajira colombo-venezolana. La primera fase se ha centrado en el territorio colombiano y la segunda, se espera trabajar, en territorio venezolano.
Nuestro objetivo en este trabajo consiste en dar cuenta de la caracterización de una comunidad indígena como la que nos ocupa, su situación territorial, las características sociolingüísticas de la comunidad, la situación de contacto de lenguas en la que pervive en un contexto permanente de multilingüismo y multiculturalidad. Para ello se diseñó una encuesta la cual se aplicó a un 10% aproximado de la comunidad, en territorio colombiano, atendiendo a las variables caracterizadoras de una muestra representativa, sexo, edad, competencia lingüística, primera lengua, o lengua materna, grado de transmisión de la lengua, vitalidad etnolingüística, ámbitos de uso, en el caso de bilingües, registros de preferencia en la utilización de la lengua, etc.
Asimismo se ha grabado una muestra lingüística a cada uno de los informantes, de la que no nos ocuparemos aquí, sino más adelante, que tiene por objeto la caracterización de la lengua, su grado de variación lingüística, etc.
El proyecto comenzó a desarrollarse en octubre de 2006 con la elaboración y prueba piloto del instrumento. Entre enero y marzo de 2007 se aplicaron 325 encuestas en las zonas del
Departamento de La Guajira donde hubiere asentamientos wayuu. La encuesta se aplicó sólo a personas de este grupo indígena.
Los lugares seleccionados están dentro y fuera de lo que se conoce como territorio ancestral de los wayuu. Éstos fueron: en las zonas urbanas y rurales de Barrancas (6 encuestas), El pájaro (3), Maicao (95), Manaure (22), Nazareth (54), Riohacha (118) y Uribia (27).
El trabajo se ha realizado, en este apartado, con la colaboración del Profesor Francisco Pérez van Leenden de la Universidad de la Guajira, en Riohacha.
2. Situación Territorial de la comunidad
La Guajira, como se conoce al territorio, es la zona más septentrional de Colombia / Venezuela y, en definitiva, de América del Sur, formando parte de la frontera colombo-venezolana, en la zona caribeña de ambas naciones. El Departamento de La Guajira en el lado colombiano tiene como vecino en el lado venezolano a su ente territorial homólogo, el Estado de Zulia.
En el lado colombiano ocupa un área -como jurisdicción política-administrativa- de casi 22.000 km2. Es tierra semidesértica en la península, en la Alta y Media Guajira; ubérrima en la provincia (IGAC 1986:16) -callejón entre la Sierra Nevada de Santa Marta (SNSM) y la Serranía de Perijá y en el pie de monte noreste de la SNSM, conocida también como la Baja Guajira. La Guajira comparte jurisdicción sobre el macizo de la Sierra con los Departamentos del Cesar y del Magdalena.
La población guajira, y nos referiremos únicamente al territorio colombiano, objeto de análisis de este estudio, está conformada en su mayoría por miembros de la sociedad criolla o nacional, por mestizos wayuu/criollo, por wayuu, por afrocolombianos, por árabes y por miembros de las comunidades indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta (wiwa (arzarios), ika (arhuaco) y koggi (Kággaba).
El multilingüismo y la multiculturalidad de la Guajira colombiana está basada en la presencia de cuatro grandes componentes lingüísticos: amerindio, criollo, indoeuropeo y semítico y aparece configurada en las siguientes comunidades lingüísticas:
FIG: IV
FAMILIAS LENGUAS GRUPOS UBICACIÓN
Semítica Árabe Árabe Maicao
Chibcha Damana Wiwa S. N. de Sta Marta
Indoeuropea (Románica) Español Criollo La Guajira
Chibcha Ikan Ika S. N. de Sta Marta
Kechua Ingano Ingano o Kingui Fonseca
Chibcha Koguian Kogui S. N. de Sta Marta
Chibcha Terruna
shayama Wiwa S. N. de Sta Marta
Chibcha Tezhuan Kogui S. N. de Sta Marta
Arawak Wayuunaiki Wayuu La Guajira
(Censo Nacional de Colombia (1985) y Censo de la Etnia Wayuu (1992)
El Wayuunaiki es una de las lenguas amerindias con mayor vitalidad lingüística en Colombia: puede considerarse, atendiendo a su número de hablantes, como la más dinámica de las cerca de cien lenguas arahuacas que se encuentran dispersas desde el Caribe hasta Sudamérica. Pertenece, como hemos señalado a la familia lingüística Arawak (Mansen, y Captain 2000:795-810) subfamilia maipureana, tronco norte, cercanamente relacionado con los añuu de la costa venezolana de Zulia.
Está estrechamente emparentada con el locono o arawak de Surinam y, en la comunidad
referida, sus hablantes manejan dos variedades relativamente diferenciadas denominadas
arribero y abajero, según su localización en la Alta o Baja Guajira.
Según (Payne 1991) esta gran familia está constituida por lenguas dispersas por Suramérica, América Central y las islas del Caribe. Las dificultades de acceso a los territorios -selvas, sabanas y semidesiertos-, hablas de etnias y comunidades poblacionalmente reducidas o hablantes individuales de edad avanzada ya desintegradas o fuertemente aculturadas, salvo el wayuunaiki y algunas más, constituyen las dificultades que han tropezado los estudiosos.
Las lenguas arawak se caracterizan por: La polisíntesis, extrema elaboración de la palabra.
- La subordinación marcada en la palabra mediante afijos de derivación o de cambios en la raíz. La mayoría de sus vocablos son términos complejos formados mediante la composición (Valdés 1991).
- Pocas, aunque suficientes, marcas morfosintácticas (prefijos pronominales, asignativo kay privativo ma-, por ejemplo).
- Carencia de distinción tajante entre un predicado nominal y uno verbal, como en wayuunaik ( Pérez van Leenden 1998:18) que es una lengua del tipo VSO.
La comunidad de habla wayuu, como veremos de inmediato, a pesar del contacto prolongado con otras lenguas, ha mantenido su lengua, su organización social y sus ritos religiosos , los cuales les han permitido la supervivencia material y cultural en una situación sociolingüística de diversidad cultural y lingüística como la que les rodea. Esta convivencia ha provocado fenómenos de monolingüismo, bilingüismo y aculturación, en grados diversos, entre sus hablantes.
3. Los grupos y las lenguas de La Guajira
A pesar de que, en general, Colombia es un país hispanohablante, no todos sus habitantes utilizan la lengua española como lengua materna, algunos incluso no la hablan ni la entienden. Esta situación actual se debe a procesos históricos en el desarrollo social del país. De cuarenta y dos millones de habitantes, unos dos millones de personas (4.8%, aproximadamente) son indígenas y se supone que hablan unas setenta y cinco lenguas. La lengua española es hablada por unos cuarenta millones de personas.
En la parte colombiana de La Guajira el 70%, aproximadamente, vive en poblaciones a la
manera de ciudades (Riohacha, Maicao, San Juan del Cesar, Villanueva, Fonseca, Urumita,...) y el 30% restante lo hace en la pampa -indígenas especialmente-. La población registra un incremento acelerado debido, entre otros factores, a la alta tasa de inmigración de desplazados por la violencia interna y externa al Departamento que incluye a criollos e indígenas, especialmente. A manera de ilustración, en el período 1995-2002 se han construido urbanizaciones en Riohacha para albergar a unas quince mil de estas personas provenientes de otras zonas del Caribe colombiano y de departamentos del interior del país que traen su equipamiento cultural y sus hablas y las están poniendo en contacto con las existentes.
Debido a esta diversidad lingüística y cultural en un área geográfica tan limitada y al contacto histórico y fluido entre los hablantes de lengua castellana y wayuunaiki, saltan a la vista los asuntos relacionados con el mono y el bilingüismo, los niveles de apropiación cultural de unos y otros y el papel de la escuela en el proceso.
Los escenarios culturales de La Guajira (Trillos 2001:83) se soportan incesantemente en la
diversidad. Uno de ellos el de las lenguas: cuatro amerindias -dámana, ikan, kogui, wayuunaikiy una románica -español-; a éstas se suman dos “nichos lingüísticos” -árabe en Maicao e ingano en Fonseca- y dos lenguas sagradas (terruna shayama y tezhuan) usadas por los grupos étnicos de la Sierra Nevada de Santa Marta.
Por volumen de hablantes, el español es la lengua mayoritaria aparece como la predominante: es ella el centro de las relaciones; además, es la lengua oficial en la región (la de la administración, los medios de comunicación).
El wayuunaiki, segunda en volumen de hablantes, podría ser considerada de manera distinta a minoritaria puesto que por volumen de población el grupo wayuu no es una minoría en el
Departamento de La Guajira: está en una relación de 2 a 1 con el español. Adicionalmente, por Ordenanza 0002 de 1992, ha sido declarada lengua co-oficial en el Departamento de La Guajira, aunque muy pocos hechos se hayan producido al respecto.
El árabe que se habla en La Guajira (Maicao) es un dialecto regional de El Líbano y el ingano o kingui que se habla en la ciudad de Fonseca viene de Putumayo; ambas lenguas están constituídas en enclaves o nichos lingüísticos; son lenguas usadas en contextos privados de cada comunidad; el árabe se usa en dos variedades: vulgar en los escenarios familiares y comerciales y clásico en la masyid o mezquita “lugar de oración” hablado por el shiekh “orientador o sacerdote”. Esta función religiosa del árabe clásico le augura mayores posibilidades de sobrevivir, tal vez debidas a la relación de respeto, veneración, consideración, que le prodigan los individuos en los procesos de identidad del grupo.
El teyzhuan y el terruna shayama son lenguas habladas básicamente por los mama, dedicadas a la adivinación y a la transmisión de las premoniciones, a dictar las normas de procedimiento individual y colectivo condensadas en los mitos.
El dámana, el ikan y el koguian, son las lenguas maternas de los wiwa o arzarios, ika o arhuaco y de los kogui o kággaba, respectivamente. Para cada grupo son las lenguas de la familia y de la sociedad. (Trillos 2001: 84).
Las nueve lenguas mostradas en la Tabla IV. pertenecen a las siguientes familias lingüísticas:
1. Arawak (wayuunaiki)
2. Chibcha (dámana, ikan, koguian, terruna shayama y tezhuan)
3. Indoeuropea (romance) (español)
4. Kechua (ingano)
5. Semítica (árabe)
La siguiente tabla es una proyección personal desde los datos de los dos últimos censos de población (DANE:1985,1993) e insinúa lo que puede ser la variación derivada de los niveles de bilingüismo y de la pérdida de la lengua (en los indígenas) por vergüenza étnica u otro factor.
FIGURA V
COMUNIDADES LINGÜÍSTICAS DE LA GUAJIRA COLOMBIANA
No Lenguas Grupos No. hablantes Ubicación
1 árabe árabe 5.061 Maicao
2 dámana wiwa 6.000 SNSM
3 español criollo 340.880 Todo el Dpto. de La Guajira
4 ikan ika 1.600 SNSM
5 ingano inga o kingui 400 Fonseca
6 koguian kogui 14.000 SNSM
7 terruna shayama wiwa 0-100 SNSM
8 tezhuan kogui 0-100 SNSM
9 wayuunaiki wayuu 286.000 Casi todo el Dpto. de La Guajira
(Pérez van Leenden 2003:36)
A la diversidad étnica y cultural en La Guajira corresponde la diversidad lingüística. Conviven comunidades lingüísticas que pueden caracterizar a la sociedad guajira como monolingüe, bilingüe y multilingüe.
Son básicamente monolingües (comunidades importantes de cada una de las siete culturas);
bilingües español-lengua indígena (damana, ikan, ingano, koguian y wayuunaiki), dos lenguas indígenas (de la Sierra Nevada de Santa Marta) y español-árabe; trilingües español-dos lenguas indígenas (de la Sierra Nevada de Santa Marta y multilingües español-tres lenguas indígenas (de la Sierra Nevada de Santa Marta).
Los criollos en general son monolingües (hablantes de español), los wayuu cuando no son sólo monolingües wayuunaiki, lo son también de español y también bilingües español – wayuunaiki; se han encontrado algunos wayuu trilingües de wayuunaiki-español-papiamento(1). Los árabes(2) y los ingas o kingui(3) son bilingües de su lengua propia y español. Se reportan algunos casos de árabes bilingües árabe-inglés y trilingües árabe-español-inglés, son fundamentalmente jóvenes estudiantes.
CONTACTO DE LENGUAS EN LA GUAJIRA
4. Las denominaciones de algunas de las lenguas en contacto
La necesidad de identificación de una etnia y su o sus lengua(s), obliga a una descripción desde fuera; la multidesignación es un fenómeno corriente para la denominación de lenguas y pueblos amerindios debido a la sumisión y a la voluntad de los conquistadores e investigadores, entre otros. En la designación de indio, por ejemplo, se muestra la proyección de la realidad del observador sobre lo que ve: esto debe ser la India, por tanto, éstos deben ser los indios; a esto parece que llaman la península de La Guajira o Goajira, éstos deben ser los guajiros o goajiros (Pérez van Leenden 1998:23). El procedimiento aparece en documentos o crónicas hispanos a partir de 1623 (Oliver 1990:84).
Hay otro punto de vista: el de las denominaciones autóctona o endógena (Landaburu 1986). En este sentido, todo grupo humano sabe denominarse y, a su vez, también sabe cómo denominar a los otros grupos. Para el grupo, su autodesignación, su denominación endógena está basada en el nombre común wayuu(4) que designa como seres humanos, personas, al grupo étnico.
Asimismo, para denominar a grupos y etnias con los cuales están en contacto (constituyéndose desde el wayuunaiki en denominaciones exógenas de aquellos grupos), los wayuu usan palaajewai(5) para referirse a los añuu, habitantes de los palafitos de la laguna de Sinamaica, río Limón, lago de Coquibacoa o de Maracaibo; kusina o kosina a un grupo constituído, tal vez por miembros de algunos clanes wayuu que los españoles denominaron así, quizás porque estaban situados en la Sierra de Cocinetas o Cosinas y, según Castellanos, también en la Serranía de Makuira. Hoy, por extensión, los wayuu tienden a llamar así a los indígenas no wayuu.
Y designan alijuna(6) a la persona no indígena; alijuna kachako, alijuna krinko, alijuna tutko, son referentes de las personas del interior de Colombia, de Estados Unidos y Europa y del Oriente, respectivamente. Los wayuu denominan palaajenaiki a la lengua hablada por los añuu o paraujanos y alijunaiki a las habladas por los no indígenas (español, inglés, francés, etc.).
En el presente estudio el wayuunaiki es la lengua materna para el 96% de los wayuu y el 4% considera que lo es el alijunaiki(7) //alijuna + anaiki / no indígena + lengua// “lengua del no indígena”, español; de la misma manera que el 63% considera alijunaiki como su segunda lengua y el 37% afirma que lo es el wayuunaiki. Los wayuu denominan de distinta manera a su lengua materna; usan algunas expresiones en español y llama la atención que éstas, desde ellos mismos, implican el carácter despectivo que tienen en español las palabras dialecto e indio, como en el caso de dialecto wayuu y lengua de los indios; sin embargo, aparecen las denominaciones endógenas jünuiki wayuu(8) y wayuunaiki(9) junto a las tradicionalmente usadas en la bibliografía etnográfica guajiro, lengua nativa y lengua wayuu. En la siguiente tabla se recogen las respuestas referidas a la denominación de la lengua propia.
5. El contacto de lenguas wayuunaiki / español
En general, la coexistencia de sociedades y de lenguas da lugar a fenómenos que afectan los
niveles lingüísticos, desde lo superficial a lo profundo. Esto produce variación y cambio y se debe a factores lingüísticos internos (la propia dinámica de la lengua) y a factores
extralingüísticos (sociedad, contexto). La historia de la humanidad registra influencias de unas lenguas sobre otras, las cuales contribuyen decisivamente a darle a cada una su fisonomía (Etxebarria 2004:78).
5.1 Conocimiento y uso de las lenguas
Se refiere a la calidad de monolingüe o bilingüe del encuestado. Aquí se toman como bilingües quienes manifiestan conocimiento de dos lenguas (materna y segunda), se hace distinción entre los que hablan ambas lenguas dependiendo de la lengua que consideran materna. Haciendo tal distinción, el 61% de los encuestados habla español y wayuunaiki con esta última como lengua materna. Sin hacer la distinción y considerando que la respuesta alijunaiki se refiere exclusivamente al español, entonces los hablantes de dos lenguas constituyen casi el 65% de los casos. Los monolingües wayuunaiki conforman el 33.5% de la población.
5.2 La vitalidad lingüística: Transmisión y Uso
Hay un hecho orientador acerca de la vitalidad de una lengua y es la relación entre el volumen de hablantes y los procesos de transmisión de la lengua en la familia. La tabla de abajo evidencia lo que está sucediendo entre los wayuu. Casi la mitad (49,54%) de los encuestados considera que el español no se transmite de padres a hijos y una décima parte (10,77%) piensa lo mismo en el caso del wayuunaiki. Si no fuera porque la cantidad de hablantes (114, 34,08%) que se abstuvieron de responder es significativa, podría afirmarse que los wayuu consideran que la transmisión del español en su sociedad es un hecho que todavía carece de fuerza suficiente para pensar en la pérdida de la lengua teniendo en cuenta, por otro lado, el volumen de hablantes que considera que el wayuunaiki sí va de generación en generación en porcentaje adecuado. Es lógico que los porcentajes de no transmisión sean bajos, ello puede ser un indicio de que en el imaginario colectivo las lenguas se transmiten de padres a hijos (aparece incluso una categoría de respuesta NINGUNA). Por eso llama la atención los resultados referentes al español
FIGURA XII
LENGUAS QUE NO SE TRANSMITEN DE PADRES A HIJOS
Lenguas Frecuencia %
Español 161 49,54
Wayuunaiki 35 10,77
Wayuunaiki y español 8 2,46
Ninguna 7 2,15
NR 114 34,08
A lo anterior se suma que una mayoría significativa (70,4%) de wayuu manifiesta hablar su
lengua nativa en casi todos los contextos y escenarios y el 15% prefiere hacerlo en ambas
lenguas -español y wayuunaiki-. Llama la atención que al 9%, aproximadamente, le gusta hablar sólo en español (estos contemplan a los wayuu monolingües español). De todos modos, la tendencia es a hablar preferentemente el wayuunaiki (casi el 86% lo prefieren), como se observa en la Tabla de abajo.
FIGURA XIII
LENGUA DE USO PREDOMINANTE EN LA FAMILIA
Lengua Frecuencia %
Español 29 8,92
Wayuunaiki 229 70,46
Wayuunaiki y español 52 15,30
NR 15 4,62
Esta situación contrasta con la que se observa cuando se pregunta por la lengua que se habla poco o que nada se habla. El español se utiliza con mucha menor frecuencia (casi el 69%) que el wayuunaiki (casi el 25%) y que la que nada se hable sea también el español (84,6%) frente al wayuunaiki (15,3%), aunque la cantidad de encuestados que respondiera fuera tan baja, como puede verse en las dos Tablas de abajo.
FIGURA XIV
LENGUA DE USO REDUCIDO EN LA FAMILIA
Lengua Frecuencia %
Español 224 68,9
Wayuunaiki 81 24,9
Wayuunaiki y español 6 1,8
NR 14 4,40
Si la situación anterior se presenta en el seno familiar, un contraste mayor se presenta en el
ámbito comunitario. Es posible que para el wayuu, el uso de su lengua nativa, esté mucho más generalizado en los escenarios públicos que en los privados. Aparece así el wayuunaiki como la lengua preferida (78,46%) en los eventos de la tradición frente al español que apenas comienza a aparecer (8,31%).
FIGURA XV
LENGUA DE USO PREDOMINANTE EN LA COMUNIDAD
Lengua Frecuencia %
Español 27 8,31
Wayuunaiki 255 78,46
Wayuunaiki y español 18 5,54
NR 25 7,69
Y cuando se pregunta qué lengua se habla poco en la comunidad donde vive el encuestado?, el 73,53% asegura que la lengua que se habla poco en la comunidad es el español y el 21,84% dice que en la comunidad se habla poco wayuunaiki; este último porcentaje debe estar constituido por los hablantes que viven en los centros urbanos.
FIGURA XVI
LENGUA DE USO REDUCIDO EN LA COMUNIDAD
Lengua Frecuencia %
Español 239 73,53
Wayuunaiki 71 21,84
Wayuunaiki y español 7 2,15
NR 8 2,46
5.2.1 Los dominios de uso
Hay dos ámbitos generales en los cuales se habla la lengua, el privado y el público; el paso del primero al segundo va mostrando las relaciones envolventes que se producen desde la niñez a la adultez y desde el nivel individual al social. El ámbito de lo privado es el del hogar, el de la familia nuclear, y el de lo público, el de la familia extensa, el clan, la etnia y el de las relaciones interétnicas.
5.2.1.1 El ámbito de lo privado
Es el hogar y la familia nuclear, especialmente en los wayuu urbanizados. En los siguientes apartados, reforzados en tablas, se trata de establecer en qué lengua o lenguas habla el wayuu cuando se encuentra en el hogar, escenario íntimo -privado- por naturaleza.
-Con la pareja. Sólo en español, el 17%; sólo en wayuunaiki, el 37%; en ambas, el 30%. Se utiliza más el wayuunaiki que el español, en términos generales, para dirigirse a la pareja.
FIGURA XVII
CON LA PAREJA
Lenguas Frecuencia %
Español 54 16,62
Wayuunaiki 119 36,61
Wayuunaiki y español 97 29,85
NR 55 16,92
-Con los hijos. Casi el 10% habla a sus hijos en español únicamente, el 32% lo hace en wayuunaiki, el 35.4% lo hace en ambas lenguas. Se utiliza más el wayuunaiki para dirigirse a los hijos
FIGURA XVIII
CON LOS HIJOS
Lengua Frecuencia %
Español 32 9,85
Wayuunaiki 104 32,00
Wayuunaiki y español 115 35,39
NR 74 22,77
-Con los padres. El 72% se dirige a los padres en wayuunaiki solamente. El 18% se dirige en español y wayuunaiki.
FIGURA XIX
CON LOS PADRES
Lengua Frecuencia %
Español 20 6,15
Wayuunaiki 235 72,31
Wayuunaiki y español 57 17,54
NR 13 4,00
-Con los hermanos. El 58% se dirige sólo en wayuunaiki a los hermanos. El 27% se dirige en español y wayuunaiki.
FIGURA XX
CON LOS HERMANOS
Lengua Frecuencia %
Español 34 10,49
Wayuunaiki 188 58,02
Wayuunaiki y español 87 26,85
NR 15 4,63
5.2.1.2 El ámbito del a transición privado-público
Para muchos de los wayuu encuestados, esta es una época histórica de su pueblo y una etapa de sus individualidades, en las cuales se está produciendo una cambio en su forma de asumir la vida: están en la transición del mundo rural al urbano y, a su vez, ello está produciendo transformaciones en la estructuración de la familia; para los wayuu urbanizados o en disposición de hacerlo, la familia extensa está dejando de ser una institución enmarcada en el ámbito de lo privado, de lo íntimo, y se está desplazando hacia el de lo público; michi o pinchi, “la casa, el hogar”, según que el wayuu esté o no ubicado en el territorio ancestral desde la mitología, está dejando de ser el nicho de la familia extensa (padre-madre-hijos-abuelos-…) para comenzar a serlo de la familia nuclear en sentido estricto (padre-madre-hijos); “la casa, el hogar” cada vez cuenta con menos espacio, los procesos de comunicación familiar están recomponiéndose y, obviamente, el wayuunaiki y el español están redefiniendo sus escenarios de uso (Pérez van Leenden 2000:46).
5.2.1.3 El ámbito de lo público
Comienza a ser el escenario de comunicación entre ‘desconocidos’; podrían verse dos niveles: intra- / inter- cultural. En el primero, están los miembros de clanes distintos al propio -niños, coetáneos y ancianos, especialmente- y, en el segundo, los miembros de la cultural nacional, incluyendo los representantes de los sectores gubernamentales, comerciales, etc.
-Con los niños. El 48% se dirige a los niños en wayuunaiki. El 27% lo hace en español y
wayuunaiki.
FIGURA XXI
CON LOS NIÑOS
Lengua Frecuencia %
Español 51 15,69
Wayuunaiki 156 48,00
Wayuunaiki y español 89 27,39
NR 29 8,92
-Con los coetáneos. El 49% se dirige a su compañero en wayuunaiki. El 17% lo hace en español y en wayuunaiki.
FIGURA XXII
CON LOS COETÁNEOS
Lengua Frecuencia %
Español 48 14,77
Wayuunaiki 160 49,24
Wayuunaiki y español 55 16,93
NR 62 19,08
-Con los ancianos. El 68% se dirige a los ancianos en wayuunaiki. El 11% se dirige a los
ancianos en español y wayuunaiki.
FIGURA XXIII
CON LOS ANCIANOS
Lengua Frecuencia %
Español 48 14,77
Wayuunaiki 224 68,93
Wayuunaiki y español 36 11,08
NR 17 5,23
-Con los miembros de las asociaciones de wayuu. El 50%, preferentemente, se dirige a los demás en wayuunaiki cuando llega a estas oficinas. El 23% habla wayuunaiki y español.
FIGURA XXIV
CON LA ASOCIACIÓN WAYUU
Lengua Frecuencia %
Español 53 16,31
Wayuunaiki 163 50,15
Wayuunaiki y español 75 23,08
NR 34 10,46
-Con las autoridades alijuna. El 40% se dirige a las autoridades en wayuunaiki. El 21% lo hace en wayuunaiki y español.
FIGURA XXV
CON LAS AUTORIDADES “ Alijuna”
Lengua Frecuencia %
Español 85 26,15
NR 41 12,62
Wayuunaiki 131 40,31
Wayuunaiki y español 68 20,92
-En las oficinas del gobierno. El 60% habla preferentemente español. Sólo el 11% asegura hablar preferentemente en wayuunaiki.
FIGURA XXVI
EN LAS OFICINAS DE GOBIERNO
Lengua Frecuencia %
Español 195 60,00
Wayuunaiki 35 10,77
Wayuunaiki y español 37 11,38
NR 58 17,85
-En la escuela. El 25% habla preferentemente español y wayuunaiki. El 55% habla
preferentemente en español. Sólo el 12% lo hace en wayuunaiki.
FIGURA XXVII
EN LA ESCUELA
Lengua Frecuencia %
Español 1795 55,081
Wayuunaiki 403 12,31
Wayuunaiki y español 812 24,922
NR 255 7,69
-Con los comerciantes del pueblo. El 45% asegura hablar preferentemente en español.
El 27% habla preferentemente en español y en wayuunaiki.
FIGURA XXVIII
CON LOS COMERCIANTES DEL PUEBLO
Lengua Frecuencia %
Español 147 45,23
Wayuunaiki 36 11,08
Wayuunaiki y español 89 27,38
NR 53 16,31
6. Conclusiones
De la explotación y análisis de los datos que se han ido exponiendo hasta aquí hemos de señalar que la comunidad de habla wayuu se encuentra en situación de contacto preferente con el español, y, en menor medida, atendiendo al número de hablantes, con las lenguas chibchas asentadas en la Sierra Nevada de Santa Marta, damana (wiwa o arzarios), ikan (ika o arhuaco) y kogian (koggi o kággaba), junto con las lenguas sagradas- teyzhuan y terruna shayama-de estos pueblos; asimismo se encuentra en contacto con una pequeña comunidad de hablantes de kingui o ingano, de la familia kechua, procedentes de otras tierras pero instalados desde antiguo en el territorio. Junto con el grupo árabe de Maicao, territorio guajiro también, que maneja, además de español, una variedad de árabe dialectal del Líbano y la variedad de árabe clásico, con funciones religiosas. En el presente estudio el wayuunaiki es la lengua materna del 96% de los wayuu y sólo el 4% considera que lo es el español.
Como hemos podido ver, por lo que se refiere al conocimiento, es decir a la Competencia
Lingüística, y, centrándonos ya en el contacto wayuunaiki/ español, los grados de
monolingüismo, bilingüismo y trilingüismo son diferentes, aunque con fuerte presencia
wayuunaiki entre la comunidad wayuu: es frecuente el bilingüismo wayuunaiki/español
(62.46%) de lengua materna wayuunaiki, además del monolingüismo wayuunaiki observado entre los hablantes de la comunidad (33.5%) frente al bilingüismo español/wayuunaiki, de lengua materna española (2.15%) y sólo un 1.84% es monolingüe en español. Sin embargo, cuando se les indaga acerca de la proyección del incremento del volumen de hablantes el 44% de los encuestados cree que el número de hablantes de español va en aumento. Por su parte, muchos wayuu (44,82%) piensan que disminuye la cantidad de hablantes de wayuunaiki.
Hay un hecho orientador acerca de la vitalidad de una lengua y es la relación entre el volumen de hablantes y los procesos de transmisión de la lengua en la familia. Los datos evidencian lo que está sucediendo entre los wayuu. Casi la mitad (49,54%) de los encuestados considera que el español no se transmite de padres a hijos y una décima parte (10,77%) piensa lo mismo en el caso del wayuunaiki. Si no fuera porque la cantidad de hablantes (114, 34,08%) que se abstuvieron de responder es significativa, podría afirmarse que los wayuu consideran que la transmisión del español en su sociedad es un hecho que todavía carece de fuerza suficiente para pensar en la pérdida de la lengua teniendo en cuenta, por otro lado, el volumen de hablantes que considera que el wayuunaiki sí va transmitiéndose de generación en generación, en porcentaje adecuado. Es lógico que los porcentajes de no transmisión sean bajos, ello puede ser un indicio de que en el imaginario colectivo las lenguas se transmiten de padres a hijos. Por eso llama la atención los resultados referentes al español.
A lo anterior se suma que una mayoría significativa (70,4%) de wayuu manifiesta hablar su lengua nativa en casi todos los contextos y escenarios y el 15% prefiere hacerlo en ambas lenguas -español y wayuunaiki-. Llama la atención que al 9%, aproximadamente, le gusta hablar sólo en español (estos contemplan a los wayuu monolingües de español). De todos modos, la tendencia es a hablar preferentemente el wayuunaiki (casi el 86% lo prefieren).
Esta situación contrasta con la que se observa cuando se pregunta por la lengua que se habla poco o que nada se habla. El español se utiliza con mucha menor frecuencia (casi el 69%) que el wayuunaiki (casi el 25%) y que la que nada se hable sea también el español (84,6%) frente al wayuunaiki (15,3%), aunque la cantidad de encuestados que respondiera fuera baja.
Si la situación anterior se presenta en el seno familiar, un contraste mayor se presenta en el ámbito comunitario. Es posible que para el wayuu, el uso de su lengua nativa, esté mucho más generalizado en los escenarios públicos que en los privados. Aparece así el wayuunaiki como la lengua preferida (78,46%) en los eventos de la tradición frente al español que apenas comienza a aparecer (8,31%).
No debemos olvidar que cuando se pregunta qué lengua se habla poco en la comunidad donde vive el encuestado, el 73,53% asegura que la lengua que se habla poco en la comunidad es el español y el 21,84% dice que en la comunidad se habla poco wayuunaiki; este último porcentaje debe estar constituido por los hablantes que viven en los centros urbanos.
Para muchos de los wayuu encuestados, esta es una época histórica de su pueblo y una etapa de sus individualidades, en las cuales se está produciendo una cambio en su forma de asumir la vida:
se encuentran en la transición del mundo rural al urbano y, a su vez, ello está produciendo
transformaciones en la estructuración de la familia; para los wayuu urbanizados o en disposición de hacerlo, la familia extensa está dejando de ser una institución enmarcada en el ámbito de lo privado, de lo íntimo, y se está desplazando hacia el de lo público; michi o pinchi, “la casa, el hogar”, según que el wayuu esté o no ubicado en el territorio ancestral desde la mitología, está dejando de ser el nicho de la familia extensa (padre-madre-hijos-abuelos-…) para comenzar a serlo de la familia nuclear en sentido estricto (padre-madre-hijos); “la casa, el hogar” cada vez cuenta con menos espacio, los procesos de comunicación familiar están recomponiéndose y, obviamente, el wayuunaiki y el español están redefiniendo sus escenarios de uso (Pérez van Leenden 2000:46).
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